domingo, 3 de junio de 2012

Ranking de prioridades

Muchas veces nos preguntamos...
¿Qué me deparará el futuro?¿Aprobaré los estudios?¿Podré estudiar lo que quiero?¿Conseguiré trabajo?¿Para qué me esfuerzo tanto si se que no veré los resultados?¿Tendré novio/a? ¿Me casaré?¿Podré independizare?¿Seré buen padre/madre?
Además, la crisis que vivimos acentúa este tipo de preguntas...


"Porque los gentiles buscan todas estas cosas; pero vuestro Padre celestial sabe que tenéis necesidad de todas estas cosas." Mateo 6:32

Los cristianos no somos los únicos que nos preguntamos estas cosas, pero nos diferencia el que sabemos que Dios conoce nuestras necesidades y podemos confiar en que Él proveerá.

Ahora os invito a coger 7 trozos de papel. En cada papel pon una cosa o persona importante en tu vida (cosas o personas importantes para ti). Tienes 7 papeles, así que solo podrás 7 cosas y/o personas.

¿Y ahora?

Tira a una papelera uno de los papeles, el que tenga la cosa o persona menos importante de todos los que has puesto, y quédate con los 6 indispensables.
Haz lo mismo y quédate con 5
Haz lo mismo y quedate con 4
Haz lo mismo y quédate con 3. Ya va siendo más difícil elegir, ¿verdad?
Haz lo mismo y quédate con los dos más importantes
Por ultimo elige y quedate solo con 1. La cosa o persona más importante en tu vida. Guarda ese papel y lee.

"Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os serán añadidas." Mateo 6:33

¿Estaba Cristo en tus prioridades?¿Lo has dejado como la prioridad más importante?¿Estaba en ese último papel?

Dice que nuestra prioridad debe ser Dios y todo lo de su reino. No basta con decir creo en Dios. Nuestras prioridades deben estar acordes con Él, nuestros hechos deben seguir su voluntad.
Para saber si algo que estás haciendo está bien o mal solo preguntate, ¿Jesus lo haría?¿Qué haría Jesús en esta situación?¿Jesús iría a un lugar como éste o haría algo así?

"Porque yo sé los pensamientos que tengo acerca de vosotros, dice Jehová, pensamientos de paz, y no de mal, para daros el fin que esperáis." Jeremías 29:11

Cuando dejamos que Él sea lo primero en nuestra vida Él nos cambia. Nos da su paz y empezamos a ser coherentes con Él.

sábado, 19 de mayo de 2012

Dios, ¿estás ahí?

Jeremías 7

Hay religiones, basadas en las paganas, que usan las repeticiones sin sentido y también tienen la idea de que el poder de su dios está en el santuario, por lo que se movilizan allí para hacer promesas y peticiones. Estas costumbres o tradiciones son fáciles de ver hoy en día. Pero, ¿acaso Dios tiene poca audición y hay que repetirle las cosas una y otra vez aunque dejen de tener sentido? ¿Tiene poca cobertura? ¿Acaso no nos dice el mismo que es omnipresente y está en todo lugar? ¿Por qué se le da a un lugar más valor del que tiene? ¿No dice Dios que nosotros somos templo?


Debemos reconocer que el lugar de reunión y otros artículos que están en él son importantes, pero nuestra lealtad es al Dios del templo.

viernes, 13 de abril de 2012

La voluntad de Dios

Hoy he tenido una pequeña reunión en casa donde hemos compartido cosas que el Señor nos ha enseñado y, hablando sobre la voluntad de Dios en nuestras vidas y lo que nos cuesta dejar de hacer lo que queremos, me he acordado de un ejemplo que me pusieron.


Imaginaos que vais en una barca. Estáis remando para llegar a un determinado sitio que piensas: es el mejor. Remas y remas, pero no eres capaz de llegar al sitio donde quieres.

- Señor Jesús ¡Ayudame a llegar! - exclamas

No hay contestación y sigues obcecado en llegar a tu meta. Sigues remando, pero cada vez te duelen más los brazos.

- Señor, ¿no me escuchas? ¡Ayudame a ir más rápido! Quiero llegar allí - vuelves a exclamar dolorido.

Pero no desistes. Sigues y sigues remando. ¿Por qué Cristo no responde? ¿Puede ser que Dios no quiere que vayas allí? ¿Has pensado si realmente ir a ese lugar es lo que Dios quiere? 

Entonces, cuando ya no puedes más sueltas el remo...

- Señor, ¡yo solo no puedo! Mi deseo es ir allí, pero ¿realmente es lo que quieres? Rema por mi, llevarme a donde creas que debo ir e iré.

Entonces, cuando buscamos la voluntad de Dios la barca empieza a moverse sin que tengamos que hacer ningún tipo de esfuerzo. Nos lleva a un sitio mejor del que pretendíamos, y pensamos en lo fácil que hubiese sido si desde el principio hubiésemos pedido a Cristo que remara por nosotros.

Creo que esta es una situación muy habitual a lo largo de nuestra vida. Queremos hacer cosas, que pueden ser muy buenas, pero a veces encontramos muchos obstáculos. Antes de hacer nada tenemos que ver si realmente es lo que Dios quiere para nosotros. Debemos orar para que se haga su voluntad y no la nuestra.
Es una lucha constante pero nos hace crecer y confiar más en Dios. 

Permitamos que Cristo actúe en nuestras vidas.


lunes, 9 de abril de 2012

Arresto de Pablo en Jerusalén

Hechos 21, 22 y 23

Pablo viaja a Jerusalén preparado para ser encarcelado y martirizado. Ante el concilio y la multitud intenta defenderse relatando su testimonio personal. Consigue evitar el complot de asesinato que hay hacia él y queda a la espera de ser juzgado.

Pablo estaba listo para vivir o morir por su fe. Al ir a Jerusalén era consciente de los peligros que iba a tener que enfrentar.

Entonces Pablo respondió: ¿Qué hacéis llorando y quebrantándome el corazón? Porque yo estoy dispuesto no sólo a ser atado, mas aun a morir en Jerusalén por el nombre del Señor Jesús. (Hechos 21:13)


Puede que en tu caso nunca tengas que enfrentarte  a una sentencia de prisión o nunca llegues a sentirte amenazado por ejemplo, por una pistola. Quizás sea más probable que te tengas que enfrentar a situaciones duras donde desees morir. Situaciones que hieren tus emociones tan profundamente que crees imposible tu recuperación. Situaciones que implican confrontación, disciplina, arrepentimiento y perdón. Pero ahí es donde tu fe viva en Cristo puede brillar más que nunca. 
Cuando seas tentado a huir del problema corre mejor hacia Jesús y pídele una victoria real ¡Te sorprenderá su respuesta!
 

domingo, 8 de abril de 2012

Resucitó

Jesús murió cumpliendo todas las profecías escritas con anterioridad, pero venció a la muerte. Resucitó. Siguió el plan de Dios para que tuviesemos acceso al Padre de una forma sencilla. Únicamente creyendo el Él. No hace falta seguir rituales ni tradiciones de hombres. A Dios no le hace falta nada de eso...


viernes, 30 de marzo de 2012

Unidos hacia la meta

Filipenses 3: 1 - 14

Pablo, antes de convertirse en creyente en Cristo, era un judío ejemplar: de pequeño fue circuncidado siguiendo la ley judía, la cual guardaba con celo, pertenecía al linaje de Israel, era hebreo hijo de hebreos, perseguidor de la iglesia, irreprensible y un perfecto fariseo. Pero todo cambia cuando conoce la verdad de Jesús, pasando todo ésto a perder valor para él.
Pablo advierte a los cristianos que tengan cuidado con las personas que querían imponer sus ritos religioso. En este caso concretamente habla de los judíos que pretendían imponer como obligatorio, dentro de la iglesia cristiana, el cumplimiento de los ritos judíos, entre ellos la circuncisión establecida en el pacto entre Dios y Abraham. Pero con el nuevo pacto y la llegada de Jesús más su padecimiento por nosotros elimina el antiguo pacto, nada de eso es necesario, lo único necesario para estar junto a Dios es conocer a Cristo Jesús y reconocerlo como nuestro Señor.


El Apostol confiesa no haber alcanzado la meta, sino que sigue en la carrera para conseguirla. Se trata de un proceso de crecimiento. Debemos tener en cuenta tres cosas para ello:

- Olvidar lo que queda atrás; no permitir que nuestro pasado detenga nuestra marcha.
- Tener seguridad en los objetivos que tuvo Dios al llamarnos.
- Mantenernos firmes y constantes.

Por tanto, debemos ser prudentes y no dejarnos arrastra por cualquiera que nos presente una nueva doctrina. Para ello, lo mejor es crecer en el conocimiento personal de Cristo. Es importante estudiar las enseñanzas de la Palabra de Dios una y otra vez. Dios siempre nos enseña algo nuevo o de lo que no nos habíamos percatado. Por último, debemos confiar plenamente en el Señor y no tratar de agradarle mediante esfuerzos u obras (éstas son consecuencias de nuestra relación con Cristo, no la causa).

jueves, 29 de marzo de 2012

Doctrina de hombres

Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo. (Colosenses 2:8)

Dios nos advierte de que la lógica de los hombres no suele ser la mejor opción, y nos anima a buscar la lógica de Dios.


En Jesús podemos encontrar la verdad, es lo necesario para que nadie nos engañe, estando firmes y preparados para encarar al enemigo. Permanecer en su verdad nos hará libres y llevaremos fruto, además nos ayudará en nuestra vida diaria ya que, es fácil aceptar a Cristo, pero lo que más cuesta es seguirlo.